Los dominios se registran de acuerdo con su disponibilidad sin comprobar si se tiene relación con el nombre que está comprando o puede originarse un conflicto legal de derechos de marca. Esto ha hecho que muchas empresas se dediquen a comprar nombres con potencial valor para luego revenderlos.
Algunos ejemplos de "negocios" que se hacen con dominios son:
Adelantarse en el registro
Una nueva empresa que está en período de crecimiento probablemente no tenga dominio propio pero es posible que en el futuro lo quiera tener. Hay gente que se adelanta y compra ese dominio cuando la empresa aún es poco famosa para intentar vendérselo luego más caro.
Lo mismo puede pasar con una empresa ya famosa: como hay tantos tipos de dominios de primer nivel (ver lista), es poco probable que tenga su nombre comprado en todos. Alguien puede comprar uno de los que no tengan y hacer uso de ellos o intentar revenderlos.
Esto puede pasar también con nombres de personas famosas y por eso hay gente que registra su nombre "sólo por si acaso" lo necesitan en el futuro, participando así en el negocio de los dominios.
ICANN ya tiene un proceso de resolución de disputas para estos casos, llamado UDRP. Ésta es una política propia hecha para evitar tener que recurrir al procedimiento legal, mucho más lento y costoso. Detalles (en inglés).
Nombres parecidos
Mucha gente se equivoca al teclear un dominio en la barra de direcciones de su navegador, y reciben un error de No se puede encontrar el servidor. Hay empresas que registran estos dominios para llevar a su página a quienes se equivoquen al escribir, que pueden ser muchos si la página original es famosa.
Los contenidos que puede tener la nueva página pueden ser "simplemente" publicidad pero también productos de la competencia. Muchas otras veces sólo se registra el dominio para impedir que otros lo hagan antes, pero no para poner una página web, de forma que sale en whois pero no tienen servidor web.
Un ejemplo: a fecha de enero de 2006, las siguientes variaciones de microsoft.com están registradas (fuente: whois):
* las 9 resultantes de quitar una de las letras
* las 9 resultantes de duplicar una letra
* las 8 resultantes de intercambiar dos letras contiguas
* y muchísimas otras (cambiar una letra con otra cercana en el teclado, triplicar letras, añadir letras aleatorias entre medio, etc.)
Y esto es sólo en el .com. De estos dominios, unos pocos los tienen registrados los propietarios del original: mircrosoft, microsof, mircosoft, microosft, miicrosoft, miccrosoft, micrrosoft, microosoft, microsofft. Esto aumenta mucho el coste anual de estar presente en Internet y no todas las empresas se lo pueden permitir.
Es famoso Google (google.com) porque su nombre es escrito de muchas maneras distintas que en inglés se pronuncian igual. En [1] se puede ver una lista de los errores más frecuentes. Google no es propietario de todos esos nombres en cada dominio (.com, .ru, .de,...), pero en alguna ocasión ha sido el registrador de dominios quien decidió que cierto nombre era demasiado parecido a google. Fuente: ZDNet.com.au (en inglés).
Algunos famosos con nombres difíciles, como Arnold Schwarzenegger, tienen registrados varios dominios para que los visitantes puedan entrar a su página aun cuando escriben mal su apellido.
Ha habido muchos casos famosos de ciberokupación (que es como le llaman a esto en los medios de comunicación); por ejemplo, John Zuccarini registró miles de dominios con errores tipográficos que redirigían al público (principalmente infantil) a sitios pornográficos, que le daban beneficios. Ejemplos y más detalles en [2] (en inglés).
Al olvidarse de renovarlo
Cuando una persona registra un dominio, lo hace por un período de tiempo determinado (medido en años). Cuando este período está a punto de acabar, es tarea del propietario preocuparse de renovar el dominio, o activar alguna opción de auto-renovación, si está disponible en su registrador.
Ha habido casos en los que empresas importantes se han olvidado de renovar el dominio, y entonces otra persona ha aprovechado para registrar el mismo dominio recién liberado.
Cuanto más importante es el dominio, más personas habrá intentando "secuestrarlo", y eso ha motivado que se creen mecanismos automáticos como listas de espera para registrar el dominio en cuanto esté libre (pre-registro). Hay empresas de registro que se dedican sólo a esto; véase [3]. Éste es un mecanismo nada fiable, ya que varios registradores pueden tener su propia lista (no hay ninguna oficial), y sólo uno de los solicitantes conseguirá el dominio. Se considera una estafa (véase [4]).
Otros negocios
También se hacen negocios curiosos que tienen como eje central un nombre de dominio.
Por ejemplo, alguien se inventa un nombre atractivo y "comercial" (corto, que suene bien, fácil de recordar,...), registra ese dominio, y empieza a inventar un contexto e historia ficticias sobre esta nueva empresa: características, prioridades, objetivos, diseño, etc. Después, pone el dominio a la venta o lo subasta (por ejemplo, en eBay).
A veces se crean rumores externos sobre el posible crecimiento de esta nueva empresa para subir su valor (véase especulación). Pero también hay algún proyecto de creadores rápidos de empresas sin ánimo de estafar; por ejemplo, en http://24hdc.com/ crearon desde cero las bases de una empresa y consiguieron venderla, todo en 24 horas.
El negocio de los fraudes
Hay que destacar que todos los fraudes o negocios que rozan la ilegalidad siempre son rentables para unas empresas: los registradores. En todos los casos anteriores salen ganando. Por ejemplo:
* personas que registran dominios "sólo por si acaso" los necesitan en el futuro.
* empresas que han de comprar muchas variaciones tipográficas de su nombre.
* muchos ciberokupas dispuestos a comprar nuevos dominios antes que el resto.
* empresas que han de contratar servicios especiales para que sus dominios no corran peligro.
* ciberokupas dispuestos a pagar por servicios de pre-registro y otros que les permiten tener opción a secuestrar un dominio.
Además, cuando un nuevo dominio pasa a estar disponible (por ejemplo, para un nuevo país), todas las empresas que quieran estar presentes en esa nueva terminación competirán para registrar los dominios "valiosos" antes que la competencia, dando así más registros de dominios.
La ICANN intenta evitar esto restringiendo el acceso a algunos dominios; por ejemplo, el .cat (aprobado en septiembre de 2005) se reserva exclusivamente para sitios que hablen de la cultura catalana, pero nunca de gatos (que se dice cat en inglés), a menos que estén en catalán, claro.
Las estafas en el tema del registro de dominios son muy comunes. Podemos encontrar algunos consejos para evitarlas en [5].
Al igual que los dominios de primer nivel.com.net,.org.info son los que tienen menor "control" sobre su contenido, originariamente la idea era.com para sitios comerciales,.net para sitios que ofrecieran servicios de valor agregado o relacionados con la internet o informática,.org para organizaciones sin animo de lucro y.info para aquellos sitios web que su principal función fuera informar. Esta administración ya se perdió ya que no hay control sobre el contenido.
En el registro de dominios sobre sexo, pishing, piratería, drogas y material ilícito esta responsabilidad no recae en los registradores sino en la que le dé cada uno. La ICANN es quien toma estas medidas de seguridad, si previamente se demuestra que se esta cometiendo un abuso. También está creando nuevos TLD para controlar el contenido de las páginas con contenido de forma más restrictiva, por ejemplo el nuevo dominio aún espera de aprobación es el.xxx para contenido para adultos; todavía en proceso, con los.xxx se pretende controlar mejor este contenido que genera grandes cantidades de dinero. Por ejemplo en el 2005 por veintiocho mil millones de dólares.